

Viaja hasta el confín del mundo y descubre una isla donde la tierra está viva. Islandia te espera con volcanes humeantes, glaciares eternos, cascadas que rugen con fuerza sobrenatural y paisajes que parecen pertenecer a otro planeta.
Comienza tu aventura en Reykjavik, la capital más septentrional del mundo, y parte rumbo al norte atravesando cráteres volcánicos y cañones esculpidos por el agua hasta llegar a Akureyri, la encantadora capital del norte islandés. Contempla la majestuosa Goðafoss, la cascada de los dioses, y adéntrate en la región del lago Mývatn, un paisaje lunar donde pseudocráteres, campos de lava negra y fumarolas geotermales te recuerdan que caminas sobre una tierra en constante transformación. Sumérgete en las reconfortantes aguas termales de los Mývatn Nature Baths, un baño volcánico bajo el cielo infinito del Ártico.
Alcanza el punto más al norte del recorrido y desciende hasta la imponente garganta de Ásbyrgi, un anfiteatro natural tallado por fuerzas glaciares. Detente ante Dettifoss, la cascada más poderosa de Europa, cuyo estruendo se siente antes de verla. Explora los fiordos del este, una región apacible de montañas majestuosas, puertos naturales y coloridos pueblos pesqueros como Seyðisfjörður, con sus casas de madera multicolor al final de un fiordo rodeado de cascadas.
Navega entre icebergs flotantes en la espectacular laguna glaciar de Jökulsárlón, a la sombra del Vatnajökull, el glaciar más grande de Europa. Pasea por la playa de arena negra de Reynisfjara, con sus columnas de basalto esculpidas por el viento y el mar, y contempla dos de las cascadas más icónicas de Islandia: Skógafoss y Seljalandsfoss, donde el agua cae como un velo desde acantilados cubiertos de musgo.
Tu viaje culmina con el legendario Círculo de Oro: el géiser Strokkur lanzando columnas de agua hirviente al cielo, la espectacular Gullfoss desplomándose en una falla tectónica, y el valle de Þingvellir, Patrimonio de la Humanidad, donde literalmente caminas entre dos continentes sobre la dorsal atlántica que separa América de Europa.
Ocho días en la isla de hielo y fuego. Un viaje donde cada kilómetro reescribe lo que creías posible en la naturaleza.
El itinerario puede sufrir ligeras variaciones en función del origen y la compañía aérea utilizada, por razones operativas o climáticas.